"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Yo)

sábado, 27 de octubre de 2012

LAS LAMENTACIONES DE JAJEPERRASENEB


Las Lamentaciones de Jajeperraseneb
(Texto sapiencial) 

por ÁNGEL SÁNCHEZ RODRÍGUEZ


Este documento, fechado por A.H. GARDINER en la Dinastía XVIII, se encuentra actualmente custodiado en el Museo Británico con el número 5.645.

Las Lamentaciones de Jajeperraseneb
(texto)

[1 recto] Recopilación de palabras, colección de proverbios, búsqueda de las frases como quien busca con intención, que realizó el sacerdote purificador de Iunu [Heliópolis], el hijo de Seny, Jajeperraseneb, a quien se llama Aneju.
[2] Dice:
‘Ojalá tuviera frases desconocidas, proverbios extraños con palabras nuevas que no hubieran existido, que carecieran de repeticiones, sin dichos de los que son transmitidos y [3] que los ancestros dijeron.
He exprimido mi cuerpo de lo que estaba en él, liberándolo de todo mi lenguaje porque lo que ha sido dicho se repite.
Se dice solamente lo que ha sido dicho y no serán exageradas las palabras de los antepasados [4] cuando las generaciones venideras las encuentren.
[5]No habló el orador, habla aquel que hablará si alguien puede encontrar aquello que él pudo decir.
No hay un narrador de cuentos después que ellos, pues se han creado para ellos antes.
Cuando no hay palabras que, entonces, ellos puedan relatar, [6] es buscar en vano, son mentiras.
No habrá nadie que recuerde su nombre a otros.
He dicho esto de acuerdo a lo que he visto:
‘Desde la primera generación hasta [7] aquellos que vinieron después de ellos, imitaron las cosas que han pasado.
Ojalá hubiera conocido lo que otros ignoraron, lo que no se ha relatado; lo diría, mi corazón me respondería; [8] le daría una explicación por mi sufrimiento, le transferiría la carga que está sobre mi espalda y las frases que causan aflicción y que me pertenecen, le expresaría mi sufrimiento por ello [9] y le diría ¡ah! con genio.
[10] Esto significa que estoy meditando sobre lo que ocurre y los acontecimientos que suceden a lo largo y ancho de la tierra:
se producen transformaciones que no son las de antaño.
Un año es más duro que el siguiente.
La tierra convertida en algo baldío está confundida desde mi punto de vista.
Se ha actuado como . . . . .
[11] La justicia es despreciada y el mal está en el interior de la cámara conciliar.
Se han violado los planes de los dioses y sus provisiones son descuidadas.
En un tumulto está la tierra:
la pena aparece9 en todos los rincones; las ciudades [12] y los distritos están en llanto.
Todos, los semejantes, están sujetos al mal; la dignidad ha sido anulada.
Los señores del silencio son molestados, pero los amaneceres ocurren cada día y la cara se aparta de lo que ocurre.
Pondría mi discurso en ellos, [13] pero mi cuerpo está pesado y me ahogo a causa de mi corazón.
Guardar silencio por ello es padecerlo, pero el corazón de otro es el que debe inclinarse.
Un corazón fuerte en un mal pleito, es el compañero de su señor.
Desearía tener un corazón [14] con capacidad de sufrimiento, entonces podría hacer un descanso en él, lo cargaría con palabras de duelo y le evitaría mi dolor.
[I verso] Habla a su corazón:
‘Ven, corazón, voy a hablarte; debes responderme a mis palabras y explicarme lo que pasa a través de la tierra, y cómo aquellos que brillaban son abatidos.
Ocurre que estoy meditando sobre las cosas que suceden:
la miseria se ha presentado [2] en el día de hoy; mañana, los extranjeros no dejarán de venir; todos callaron con respecto a ello; la tierra entera está en una gran agitación; no hay ningún cuerpo que carezca de maldad; todos se agradan haciéndolo; los corazones son codiciosos; aquel que da órdenes es [3] aquel a quien se daba órdenes; el corazón de ambos está feliz.
Uno se levanta temprano por ello cada día y los corazones no lo rechazan; la situación de ayer allí es como la del día de hoy; la cara que sobrepasa [?] por ello a la abundancia es la cara que permanece imperturbable [?].
No hay sabio que comprenda, [4] ni colérico que dé un grito, pero uno se levanta temprano para sufrir cada día.
Mi sufrimiento es largo y pesado; la fuerza física de la miseria no es capaz de rescatarlo de la acción de alguien más poderoso que él.
Es una pena guardar silencio en relación con lo que se ha escuchado y vano responder al [5] ignorante.
El rechazar un asunto genera enemistad; el corazón no acepta la verdad.
Se soportan las noticias corrientes, y cualquiera desea sus propias frases; todos ponen confianza en la perversidad y la precisión del lenguaje es abandonada.
Te hablo, [6] oh corazón y debes responderme; un corazón requerido no calla.
Mira los asuntos de un sirviente son como los de un señor y es grande la carga sobre ti.

domingo, 21 de octubre de 2012

EL CAMPESINO ELOCUENTE


El Campesino Elocuente
(Texto sapiencial) 

por ÁNGEL SÁNCHEZ RODRÍGUEZ


Los avatares de un campesino del Uadi Natrum [Campos de la Sal] ha llegado hasta nosotros a través de varios textos: los fragmentos Amherst I y II [A] identificados por Newberry en 1.891, los papiros 3.023 [B1] y 3.025 [B2] del Museo de Berlín adquiridos junto con otros papiros literarios de la colección Anastasi en 1.843, el custodiado en el Museo Británico con el número BM 10.274, también llamado Papiro Butler [Bt], y el papiro del
Ramesseum [R-Berlín 10.499], encontrado en 1.896 en una tumba del Reino Medio situada bajo los almacenes del Ramesseum por Quibell.
El papiro 3.023 [B1] tiene unas dimensiones de 390 x 16 cm. [326 líneas careciendo del principio y del final]; el 3.025 [B2], 295 x 15 cm. [142 líneas]; el pequeño Papiro Butler, 72 x 13,7 cm. [40 líneas]; mientras que la porción más extensa del papiro del Ramesseum alcanza los 240 cm. [138 líneas].

El Campesino Elocuente
(texto)

[R1] Había una vez un hombre, cuyo nombre era Juninpu. Era un campesino del Uadi Natrum [Campos de la Sal]. [2] Por entonces tenía una mujer de nombre Meret.
Entonces dijo este campesino a su mujer:
‘Mira, voy a bajar [3] a Egipto para traer provisiones de allí para mis hijos. Ve, pues, y pésame la cebada [4] que está en el granero como excedente de la cebada del año anterior’.
Así que le pesó 26 heqats de grano. [5] Luego dijo el campesino a su mujer:
‘Mira, deja para ti 20 heqats de grano para tus provisiones y tus hijos. [6] Hazme, pues, los 6 heqats de grano en pan y cerveza para cada día. Así que pueda vivir de ello’.
[7] Tras lo cual descendió este campesino a Egipto después de haber cargado sus asnos [8] con cañas, [9] plantas redemit, [10] natrón, [11] sal, [12] madera de . . . . . , [13] barrotes del oasis de Farâfrah, [14] pieles de leopardo, [15] pellejos de chacal, [16] plantas neshau, [17] caliza, [18] plantas medicinales tenemu, [19] plantas jeperur, [20] sahut, [21] semilla saskut, [22] plantas misut, [23] mineral senet, [24] mineral abau, [25] plantas ibsa, [26] planta inbi, [27] palomas, [28] pájaros naru, [29] ánsares, [30] plantas uben, [31] plantas tebesu, [32] semillas gengenet, [33] fenogreco/alholva, [34] semillas inset, [35] llenos con todos los buenos productos del Uadi Natrum.
[36] Así marchó el campesino viajando al sur [37] hacia Neninesu [Heracleópolis Magna] y arribó al distrito de Perfefi [38] al norte de Medenit en donde encontró un hombre [39] de pie sobre la orilla, cuyo nombre era Nemtynajt. Era hijo de un hombre [40] de nombre Isery; ambos eran siervos del camarero mayor, [41] el hijo de Meru, Renesy.
Entonces dijo el tal Nemtynajt cuando vio que [42] los asnos del campesino eran los deseados en su corazón:
[43] ‘Ojalá tuviera cualquier amuleto benéfico con el que poder robar los enseres a [44] este campesino’.
Por aquella época, la casa del tal Nemtynajt estaba al borde [45] del camino, que era estrecho, que ciertamente, no era ancho, [46] alcanzaba la anchura de un taparrabos; uno de sus lados estaba bajo el agua [47] y el otro bajo la cebada del Alto Egipto.
Así que dijo el tal Nemtynajt a un asistente suyo:
‘Ve [48] y tráeme una estera de mi casa’.
Inmediatamente le fue traída. [49] La extendió a la entrada del camino [Bt34] de tal forma que [Bt35] uno de sus extremos quedó sobre el agua y su dobladillo sobre la cebada del Alto Egipto.
Entonces el campesino fue, pues, por el camino público [B1,1] y le dijo el tal Nemtynajt:
‘Ten cuidado, campesino, [2] no vayas a pisar sobre mis ropas’.
A lo que respondió el campesino:
[3] ‘Voy hacer lo que deseas, aunque mi camino es bueno’.
[4] Tras lo cual salió hacia la parte superior. Entonces le dijo el tal Nemtynajt:
‘[5] ¿Es qué mi cebada del Alto Egipto es para ti el camino, campesino?’.
A lo que contestó este campesino:
‘[6] Mi camino es bueno, la ribera alta [7] del camino está bajo la cebada del Alto Egipto y es con tus ropas que ocupas nuestro camino. [8] ¿No vas a permitir que pasemos [9] por el camino?’.
Después de terminar de decir estas palabras, uno de los asnos llenó [10] su boca con un puñado de cebada del Alto Egipto. Entonces dijo el tal Nemtynajt:
[11] ‘Mira voy a tomar tu asno, campesino, porque [12] se ha comido mi cebada del Alto Egipto. Atiende, trabajará para mí porque ha obrado mal’.
[13] Respondió el campesino:
‘Mi camino es bueno, [14] estando un lado inutilizado. Por su valor podría comprar mi asno si tú lo tomas [15] por haber llenado su boca con un puñado de cebada del Alto Egipto, pero, [16] conozco al señor de este distrito: pertenece al camarero mayor, el hijo de Meru, [17] Renesy. Es él, ahora, quien castiga a todo el que roba en toda esta tierra. [18] ¿Voy a ser robado, pues, en su distrito?’.
Entonces dijo el tal Nemtynajt:
[19] ‘Es esto un proverbio que dice la gente: [20] ‘Se pronuncia el nombre del pobre relacionado con el de su señor’. [21] Resulta que te hablo yo y a quien recuerdas es al camarero mayor’.
[22] Entonces tomó para sí una vara de tamarisco verde [23] contra él y le zurró todo su cuerpo con ella, apropiándose sus asnos [24] que fueron introducidos en su dominio.
El campesino se puso a [25] llorar muy amargamente de pena a causa de lo que se había hecho contra él, pero [26] dijo el tal Nemtynajt:
‘No alces tu voz, campesino. [27] Mira, estás en el domicilio del Señor del silencio’.
A lo que respondió el campesino:
[28] ‘Me golpeas, robas mis bienes y provocas [29] el lamento de mi boca. ¡Oh señor del silencio!, podrías, por favor, devolverme [30] mis cosas y entonces no propagaré tu terror’.
[31] Así pasó el campesino el tiempo durante 10 días, suplicando al [32] tal Nemtynajt, quien no quiso poner atención a ello.
Tras lo cual fue [33] el campesino al sur hacia Neninesu [Heracleópolis Magna] para reclamar al camarero mayor, [34] el hijo de Meru, Renesy, y lo encontró saliendo por la puerta [35] de su casa para descender hacia su barcaza de servicio. [36] Entonces dijo el campesino:
‘Desearía que se me permitiera informarte [37] sobre un asunto.
Es un caso [38] para que hagas que un seguidor tuyo de tu confianza pueda venir conmigo y te lo enviaré de vuelta [39] con ello’.
Así que el camarero mayor, el hijo de Meru, Renesy, hizo que [40] fuera un asistente suyo de su confianza delante de él para que el campesino lo enviara de vuelta [41] en relación a todos los detalles de este asunto.
[42] El camarero mayor, el hijo de Meru, Renesy, pidió información sobre [43] el tal Nemtynajt a los magistrados que estaban a su lado y le respondieron:
[44] ‘Mi señor, probablemente era un campesino suyo que se ha ido con algún otro que no es él. [45] Mira, esto es lo que suelen hacer contra los campesinos suyos que se fueron [46] con otros que no son ellos. Mira, esto es lo que suelen hacer. ¿Es un caso para que [47] se castigue al tal Nemtynajt por un poco de natrón [48] y un poco de sal?. Que se le ordene restablecerlo [49] y lo restablecerá’.
Sin embargo, [50] el camarero mayor, el hijo de Meru, Renesy, calló y no dio respuesta [51] a los magistrados ni al campesino.

Primera petición
[52] Entonces fue, pues, el campesino a reclamar al camarero mayor, el hijo de Meru, [53] Renesy, la primera vez, y dijo:
‘¡Oh camarero mayor, mi señor, el más grande, [54] el gobernador de lo que no es y de lo que es!.
Si desciendes a la fuente de [55] la Justicia por la que navegas mediante la brisa, [56] no será desguarnecida la hinchazón de tus velas, ni andará a la deriva [57] tu barco; no vendrán contratiempos en tu mástil, ni [58] se romperán tus vergas; no zozobrarás cuando toques tierra, [59] ni te capturarán las aguas; no experimentarás los peligros [60] del río, ni verás la cara del miedo; vendrán a ti [61] los peces precipitados y alcanzarás el bienestar como las aves [62] gordas, ya que eres el padre del huérfano, [63] el esposo de la viuda, el hermano de la repudiada, el delantal [64] del que no tiene madre.
Permite que te afame en [65] esta tierra más que cualquiera de las buenas leyes:
oh gobernador carente [66] de rapacidad, oh grande vacío de ruindad, [67] destructor de las mentiras, creador de la Justicia.
Atiende [68] la voz que da mi boca.
Cuando hablo, debes escuchar.
Haz Justicia, ¡oh favorito [69] a quien alaban los que son favorecidos!.
Elimina la necesidad. [70] Mira, estoy cargado de penalidades.
Mira, estoy debilitado por su causa.
Examíname. [71] Mira, soy un pobre’.
Así fue que [72] el campesino dijo estas palabras en el tiempo de la majestad del rey del Alto y Bajo Egipto [73] Nebkaura, justificado.
Después de esto, el camarero mayor, el hijo de [74] Meru, Renesy, fue ante su majestad y dijo:
‘Mi señor, [75] he encontrado a uno de esos campesinos elocuente [76] en verdad, cuyos bienes han sido robados por un hombre que está en mi jurisdicción y, mira, [77] ha venido a reclamarme por ello’.
[78] Entonces respondió su majestad:
‘Si deseas verme saludable, lo harás permanecer [79] aquí sin responder a nada de lo que dice y en orden a que siga [80] hablando, calla. Luego nos serán traídas sus palabras por escrito y las escucharemos. [81] No obstante, suministra a su mujer y sus hijos. Mira, solamente viene uno de esos [82] campesinos hacia nuestra tierra por la indigencia de su casa. Además, suministra a este campesino [83] según sus necesidades. Para él harás que se le otorguen provisiones sin permitir que conozca [84] que eres tú quien se las da’.
Entonces se procedió a darle 10 panes y dos jarras de cerveza des [85] cada día. ‘El camarero mayor, el hijo de Meru, Renesy lo donaba; lo entregaba a un amigo suyo y era él [86] quien lo daba’.
Luego, el camarero mayor, el hijo de Meru, Renesy, envió mensajeros al gobernador del [87] Uadi Natrum [Campos de la Sal] con el encargo de aprovisionar a la mujer del campesino con 3 heqats cada día.

Segunda petición
[88] Entonces vino, pues, el campesino a reclamarle por segunda vez y lo encontró saliendo . . . . . y dijo:
‘Oh camarero mayor, mi señor, el más grande, [89] el más rico, quien es grande para sus grandes y rico para [90] sus ricos, timón del cielo, [91] viga de la tierra, plomada que soporta el peso, ¡oh timón! no te desvíes, [92] ¡oh viga! no te inclines, ¡oh plomada! no osciles.
¿Un gran señor [93] toma de lo que no tiene dueño y roba a un hombre solo?. En tu casa están tus bienes: [94] un henu de cerveza y tres panes. ¿Qué has gastado satisfaciendo a tus inferiores? [95] Un mortal es aquel que muere y, también, sus subordinados. ¿Serás un hombre eternamente?.
¿No es, ciertamente, un delito, [96] una balanza inclinada, un contrapeso que comete error y un hombre recto [97] de sesera convertido en un cimarrero?.
Mira, la justicia huye por debajo de ti, expulsada de [98] su lugar; los oficiales crean el mal, la norma de las palabras toma partido y [99] los jueces ocultan lo que ha sido robado.
Esto define a un tergiversador del lenguaje en su estricto sentido [100] haciendo para sí una parodia [?] por medio de él.
Quien debe dar el aliento languidece sobre la tierra, quien debe aliviar [101] hace que se jadee, quien debe compartir es un avaro, quien debe eliminar la necesidad [102] es aquel que ordena crearla cuando la ciudad está en su inundación, quien debe oponerse a la injusticia, [103] crea los problemas’.
A continuación dijo el camarero mayor, el hijo de Meru, Renesy:
‘¿Es más importante en tu corazón lo que tienes [104] que un asistente te aprese?’.
A lo que respondió el campesino:
‘El medidor de [105] un montón de grano sisa para sí; quien debe llenar a los demás, oculta sus pertenencias; quien debe conducir de acuerdo a [106] las leyes, ordena robar.
¿Quién, pues, se opondrá al mal?
Quién debe destruir [107] la debilidad, provoca la perversión, quien debe llevar recto a los demás, pervierte, y [108] gana reputación otro que crea problemas.
¿Qué encuentras, pues, para ti?
Es pequeña la oposición y voluminoso [109] el daño.
Una buena acción es recordada.
Es el precepto: ‘Haz al que hace [110] de acuerdo a lo que se le permitió que hiciera’.
Esto significa darle gracias por aquello que hace; es parar una cosa antes de [111] lanzar, es ordenar una cosa a un trabajador.
Ojalá hubiera, ciertamente, un momento que te destruyera: [112] destrozar en tus viñedos, reducir el número de tus aves, asolar [113] entre tus aves salvajes.
¡Aquel que ve sale ciego, el que oye sordo [114] y el gobernador se ha convertido en un conductor descarriado!
[115] . . . . . [116] Mira, eres fuerte y poderoso, tu mano es activa [117] y tu corazón avaro. La piedad pasa sobre ti. ¡Que miserable [118] es el pobre a quien has destruido! A un mensajero de Jenety igualas. [119] Mira sobrepasas a [120] la Señora de la pestilencia. Si no hay para ti, no hay para ella, si no hay nada contra ella, no hay nada contra ti. [121] Si no actúas, ella no actúa.
Quien posee pan es misericordioso mientras la violencia es para [122] el criminal. Los robos son naturales para aquel que no tiene nada suyo. [123] La sustracción de cosas por un criminal es una mala acción de alguien que es indigente. [124] Nadie debe enfadarse con él, es alguien que busca para sí mismo. Sin embargo, tú estás saciado [125] con tu pan, embriagado con tu cerveza y te has enriquecido con toda clase de linos.
[126] Aunque la cara del timonero está al frente, el barco vaga según [127] desea; aunque el rey está en la corte y el timón en tu mano, [128] se generan problemas en tu proximidad. Mi petición es prolongada, pero es duro [129] cortarla. ¿Cuál es la solución? -uno piensa.
Actúa como los refugios, [130] sana tu orilla.
Mira, tu ciudad está infestada de cocodrilos.
[131] Precisa tu lengua, no debes errar, pues la lombriz [132] de un hombre es un miembro de él.
No digas mentiras, cuídate de los oficiales.
[133] Una cesta es lo que engorda a los jueces; el decir mentiras es su hierba y [134] en sus corazones brillan.
¡Oh el más sabio [135] de todos los hombres!
¿Vas a ignorar mis circunstancias?
[136] Elimina la necesidad.
Mira estoy en el camino del que carece de barco; amarra a todo el que se ahoga.
[R185] Estoy cargado de agradecimientos.
Mírame, atiende, hago [R186] recuento y soy un pobre miserable.
[B138] Rescata al náufrago.
Estoy sumido en la completa [?] miseria’.

Tercera petición
[139] Entonces vino, pues, el campesino a reclamarle por tercera vez y dijo:
[140] ‘¡Oh camarero mayor, mi señor!.
Eres Ra, el señor del cielo, junto con tus cortesanos.
[141] El sustento de todos es por ti del mismo modo que por [142] la inundación.
Eres Hapy [el Nilo], que hace reverdecer las tierras, y surte [143] las regiones que han sido devastadas.
Oponte al ladrón, [144] presta atención al pobre, no vayas a llegar a ser como una inundación [145] para el peticionario.
Guárdate de aproximarte la eternidad [146] y desea perdurar de acuerdo al dicho:
‘Practicar la justicia es el viento de las narices’.
[147] Impón un castigo contra aquel a quien debe castigarse y no se manifestará nadie contra tu correcto método.
[148] ¿Es qué la balanza yerra?
¿Es qué [149] el platillo de la balanza se pone en un lado?
¿Es qué Dyehuty [Thot] [150] muestra preferencias?
Actuando mal te colocas de forma semejante a los tres.
[151] Si los tres te son agradables, entonces te mostrarás complaciente.
No [152] respondas al bien con el mal, ni coloques una cosa en el lugar de otra.
[153] Las palabras crecen más que la planta ‘senemyt’ para presionar [154] al que olfatea en su respuesta. El mal riega [155] para hacer que prosperen los ropajes. Con ésta son tres veces [156] para hacer que él actúe.
Por la hinchazón de las velas, actúas con el remo.
[157] Evita la inundación para dar justicia.
Cuídate de [158] embarrancar por la soga del timón.
El equilibrio de la tierra es [159] hacer justicia.
No digas mentiras, siendo grande.
No actúes con ligereza, [160] siendo hombre de peso.
No digas mentiras, eres la balanza.
[161] No te achiques, eres el correcto modelo.
Mira, eres un único cuerpo [162] con la balanza.
Si se inclina, entonces [163] te inclinarás.
No vagues, maneja el remo y tira [164] de la soga del timón.
No tomes, actúa, pues, contra el ladrón.
[165] No es, ciertamente, un grande, el grande que es avaricioso.
Tu lengua es el fiel, [166] tu corazón el contrapeso, y tus labios, sus brazos.
[167] Si te cubres la cara contra el agresor, [168] ¿quién se opondrá al mal?.
Mira, eres [169] uno de los miserables limpiadores, un avaro lastimando [170] a un amigo, que abandona de la mano a su compañero por un cliente.
[171] Es su hermano quien vino y trajo algo para él.
Mira eres [172] un barquero que cruza solamente al señor que puede pagar la tarifa, un hombre recto [173] de rectitud cortada.
Mira, eres como un jefe de granero [174] que no ha permitido que el necesitado pase a por el sobrante.
Mira, eres como [175] un ave de rapiña para los hombres que vive de las más insignificantes [176] aves.
Mira, eres un carnicero cuya alegría es sacrificar [177] y no va su mutilación con él.
Mira, eres un vaquero, aunque no es, ciertamente, malo [178] para mí.
No haces recuento y entonces tendrás pérdidas por medio de un cocodrilo [179] codicioso, habiendo desaparecido los refugios de las ciudades de toda la tierra.
[180] ¡Oh juez!, ciertamente, no escuchas. ¿Por qué no quieres escuchar? Hoy, [181] ciertamente, me he opuesto al agresor y el cocodrilo se retira. ¿Cuál es, pues, [182] el resultado de esto para ti? Cuando se encuentre el secreto de la verdad, se volcará [183] la mentira sobre la tierra. No confíes en el mañana antes de que venga, [184] pues no se conocen los males que hay en él’.
Cuando el campesino dijo estas palabras, [185] el camarero mayor, el hijo de Meru, Renesy estaba a la entrada de la gran sala de audiencias. [186]
Entonces hizo que dos sirvientes se levantaran hacia él llevando látigos y zurraron [187] todo su cuerpo con ellos.
A continuación el campesino dijo:
‘El hijo de Mery [188] se descarriará; su cara está ciega a lo que ve, sorda a lo que escucha, [189] habiendo olvidado aquello que se le recordó.
Mira, eres como una ciudad [190] que no tiene gobernador de distrito, como una compañía que no tiene líder, como un barco [191] en el que no hay capitán, como una banda que no tiene jefe.
[192] Mira, eres un policía que roba, un gobernador de distrito que cobra, [193] un supervisor de distrito que debe castigar el delito convertido en un modelo para quien actúa mal’.

Cuarta petición
[194] Entonces vino, pues, el campesino a reclamarle por cuarta vez; lo encontró [195] saliendo por la puerta del templo de Herishef y [196] dijo:
¡Oh favorito, que te favorezca Herishef desde cuya casa has venido!.
[197] Cuando el bien perece, no existe quien pueda adherirse a él, quien pueda derribar [198] las mentiras a la tierra.
Si el transbordador embarranca, [199] ¿se puede cruzar en él?
Se debe realizar la acción, pero de mala gana. ¿Cruzar [200] el río llevando sandalias es cruzar bien? No. [201] ¿Quién puede dormir al alba? Está prohibido pasear por [202] la noche, viajar durante el día y hacer que un hombre se levante para defender [203] sus derechos. Mira, no existe buen fin para aquel que te lo ha dicho; [204] la misericordia huyó de ti. ¡Que miserable es el infeliz [205] a quien quieres destruir!.
Mira, eres un cazador [206] que calma su ardor; decidido a hacer lo que desea, que atraviesa a los hipopótamos, [207] dispara a los toros salvajes, arponea a los peces y atrapa [208] a las aves.
No debe ser rápido el discurso de un hombre que carece de prisa, [209] ni ligero el corazón un hombre cuyo sentimiento es pesado.
Se paciente [210] y conocerás la verdad.
Controla tu elección para [211] hacer el bien a quien se presentó humildemente.
No existe ningún impetuoso [212] que practique la virtud ni ningún impaciente [213] a quien se eche una mano.
Deja ver a los ojos. Infórmate.
No seas arrogante [214] en proporción a tu poder para que no llegue el mal contra ti.
[215] Pasa del asunto y será doble.
Es quien come el que degusta y [216] quien es preguntado, responde.
Es el durmiente quien ve [217] los sueños.
En cuanto al juez [218] a quien se debe castigar, es un modelo para el que actúa mal.
¡Tonto, [219] mira, has sido atrapado.
Ignorante, has sido [220] cuestionado.
Achicador de agua, has sido pillado!.
[221] ¡Oh timonero, no desvíes tu barco!;
¡oh hacedor de vida, [222] no permitas que alguien muera!;
¡oh destructor, no permitas [223] que nadie destruya!;
¡oh sombra, no actúes en el día!;
¡oh refugio [224] no permitas que el cocodrilo capture!.
Ciertamente, es la cuarta vez que estoy reclamándote. [225]
¿Voy a pasar el tiempo así?

Quinta petición
Entonces vino el campesino a [226] reclamarle la quinta vez y dijo:’
¡Oh camarero mayor, mi señor!, el pescador . . . . . [228] mata al pez ‘iy’, el cazador de peces [229] arponea al pez ‘aubebu’, el pescador ‘dyabehu’ [230] va contra el pez ‘paqeru’ y el pescador de red asola el río. [231] Mira, eres semejante a ellos.
No despojes a un pobre [232] de sus cosas, debilitado después que lo has conocido. El aliento del [233] pobre son sus cosas y quien las quita es el que obstruye su nariz. [234] Para escuchar las palabras tú has sido colocado, para juzgar a las dos partes y [235] castigar al bandido. Mira, lo que quieres hacer es sostener al ladrón. [236] Uno pone confianza en ti y [237] te conviertes en un transgresor. Para dique del depauperado tú has sido colocado. [238] Guárdate de que se ahogue. Mira, eres [239] un lago corriente’.

Sexta petición
Entonces vino, pues, el campesino [240] a reclamarle la sexta vez y dijo:
‘¡Oh camarero mayor, mi señor!:
[241] Un señor [?] disminuye la mentira, cuando crece la verdad, crece [242] la bondad y se destruye el mal, del mismo modo que cuando viene la saciedad, [243] termina con el hambre y las ropas acaban con la desnudez, [244] del mismo modo que el cielo se calma después de una tormenta [245] violenta y calienta todo lo que estaba frío, [246] del mismo modo que el fuego es el que cocina las cosas crudas y del mismo modo [247] que al agua es la que apaga la sed.
Visto con [248] tu forma de ver:
el árbitro es un saqueador, [249] el pacificador es quien provoca pena, quien debe allanar [250] es quien incita al sufrimiento, el mutilador [251] empequeñece la justicia.
Rinde buena cuenta, no se debe sisar ni [252] desbordar la justicia.
Haz lo natural. Si compras, da a tu compañero; [253] quien engulle carece de honestidad. [254] Mi miseria conduce a la separación, [255] mi acusación me trae la partida. [256] Nadie conoce lo que está en el corazón. [257] No seas perezoso, debes actuar contra el cargo. Si divides, ¿quién unirá? [258] En tu
mano está el palo de sondear como una madera libre de movimiento cuando la ocasión de sondear llegó. [259] Si el barco entra, encallará y se perderá su carga por la tierra [260] sobre cualquier banco de arena.
Eres sabio, instruido, listo y [261] justo, pero no por robar.
Debes aplicar la igualdad a todos los hombres y [262] tus asuntos se inclinan.
Quien debe ser honrado para todos es el mutilador [263] de toda la tierra.
El vendimiador del mal [264] riega su jardín con maldades para hacer crecer su jardín [265] en mentiras y así regar las maldades eternamente.

Séptima petición
[266] Entonces fue, pues, este campesino a reclamarle la séptima vez y dijo:
[267] ‘Oh camarero mayor, mi señor!:
Eres el remo de toda la tierra y [268] cuando ordenas, la tierra navega.
Eres la réplica de Dyehuty [Thot] [269] quien juzga sin tomar partido.
¡Oh señor! tú debes ser clemente cuando te requiere un hombre [270] en relación a sus derechos. No seas vengativo, ello no es para ti. [271] Quien ve demasiado lejos se transforma en aprehensivo. No urdas sobre las cosas antes de que vengan [272] ni te regocijes de algo antes de que ocurra. La indulgencia se prolonga en la amistad; [273] quien destruye un asunto se transforma en alguien que no conoce lo que está en el corazón.
[274] Quien transgrede la ley, destruye la norma y no existirá un pobre [275] vivo a quien haya robado. La justicia no se dirigirá a él.
Ahora, [276] mi cuerpo está lleno y mi corazón cargado salió, ciertamente, desde mi cuerpo a causa de su estado. [277] Es una fisura en un dique cuya agua fluyó. Así se ha abierto [278] mi boca para hablar. Entonces, es cierto, yo maniobré mi palo de sondear, achiqué [279] mi agua, descargué lo que estaba en mi cuerpo y lavé los linos sucios. Mi discurso se ha concretado y toda mi miseria está en tu presencia. ¿Qué [281] deseas?.
Tu pereza te descarriará, tu avaricia [282] te enloquecerá y tu codicia te creará enemigos. [283] ¿Encontrarás a otro campesino semejante a mí? [284] ¿Existirá un indolente, a la entrada de cuya casa un peticionario se quiera levantar?.
[285] No hay un hombre callado a quien has hecho que hable; ni un hombre dormido a quien has hecho que despierte; [286] ni un abatido a quien has animado; ni aquel cuya boca cerrada [287] has abierto; ni ignorante a quien has permitido que conozca; ni tonto a quien has enseñado.
[288] Los oficiales son quienes disipan el mal; son los señores del bien; [289] son los artesanos capaces de crear lo que es y los que unen las cabezas cortadas.

Octava petición
Así que fue, pues, [290] el campesino para reclamarle por octava vez y dijo:
‘¡Oh camarero mayor, mi señor!. [291] Los hombres caen bajo por la codicia. Un avaricioso carece de éxito [292] y siempre tiene una ocasión para fracasar. Eres un avaro y no te aprovecha. Robas [293] y no hay beneficio para ti. Permite, ciertamente, que un hombre atienda a sus derechos.
[294] Están las posesiones en tu casa y tu vientre lleno. Los heqats de grano se desbordan, se derraman67 [295] y su exceso se pierde para la tierra. [296] ¡Ratero, ladrón, estafador!.
Es para oponerse a las maldades que fueron nombrados los oficiales y [297] son los refugios del agresor.
Es para oponerse a las mentiras que fueron nombrados los oficiales.
[298] El temor hacia ti no permite que te reclame. No percibes mi sentimiento. Un hombre silencioso [299] que se vuelve una y otra vez para presentarte quejas, no teme a aquel a quien reclama esto [300] y alguien similar a él no puede serte traído desde la calle.
Con seguridad, tus parcelas están en el campo; [301] tu dotación en el dominio y tus provisiones en el almacén, pero los magistrados te dan [302] y tomas. ¿Eres un ladrón? ¿Se trae para ti [303] y para las tropas que están junto a ti para la división de las parcelas?.
Haz justicia al [304] señor de la justicia cuya justicia encierra su justicia.
[305] ¡Oh lápiz rojo, rollo de papiro, paleta de escriba de Dyehuty [Thot],
[306] cuídate de hacer maldades.
Es hermoso lo que está bien, pues, es bueno.
[307] Será, sin embargo, la justicia para siempre, y desciende [308] con el que la practica a la necrópolis cuando es enterrado y [309] le cubre la tierra.
Su nombre no será borrado [310] sobre la tierra y será recordado por su bondad.
[311] Ésta es la norma de la palabra divina.
La balanza [312] no se inclina, el fiel de la balanza [313] no se desplaza hacia un lado. Mira, [314] yo vendré, y atiende, otro vendrá a quien debas responder. [315] No respondas como aquel que se dirige a un silencioso o [316] como quien ataca a aquel que no te ataca. No eres clemente, [317] no sufres, no escapas, no destruyes el mal. [318] Ni siquiera me das una recompensa por estas hermosas palabras [319] que salen de la boca del propio Ra.
[320] Di la verdad, haz justicia, ya que ella es importante, [321] grande y permanente; puede ser encontrada su fiabilidad [?]
[322] y puede conducir al estado de venerable.
¿Oscila [323] la balanza? Lo que da el peso de las cosas es la escala. [324] si no se produce un exceso [325] de la norma, un acto vil no llega [326] a la ciudad y lo útil alcanzará la tierra’.

Novena petición
[B2,91] Entonces vino, pues, el campesino para reclamarle la novena vez [92] y dijo:
‘¡Oh camarero mayor, mi señor!: El fiel de la balanza de [93] los hombres es su lengua. Es la balanza quien investiga [94] las deficiencias. Aplica el castigo a quien se le opone. Será igual la norma contra ti [95] . . . . . cuando la mentira llegó a convertirse en su negocio, [96] retorna lo que pone orden enfrentándosela.
La justicia es la cosa opuesta de [97] la mentira. Esto significa que aquella florece y no puede retroceder. [98] Si las mentiras vienen, él se descarría, no [99] cruza en el transbordador y no se viaja. [100] En cuanto a aquel que se hace rico por ella, no tendrá hijos [101] y no existirán sus herederos en la tierra. En cuanto a quien viaja [102] llevándola, no alcanza la tierra ni amarran [103] sus barcos a su ciudad.
No seas pesado aunque no puedas ser ligero.
[104] No te retardes aunque no puedas ser veloz.
No seas parcial ni escuches al [105] corazón.
No cubras tu cara al que has conocido, ni ciegues tu vista a aquel a [106] quien tú has mirado, ni rechaces a quien te llama.
Debes descender [107] de la pereza.
Se proclama la máxima:
[108] ‘Haz a quien te hace’. No escuches a nadie contra él cuando un hombre reclama [109] por sus derechos.
El perezoso no tiene ayer. [110] No hay amigo para quien está sordo a la verdad. No hay un día [111] bueno para el avaricioso.
Cuando quien acusa se convierte en [112] un miserable, el miserable será un peticionario y [113] el enemigo se transforma en asesino. Mira, te estoy reclamando [114] y no lo escuchas. Iré y reclamaré [115] sobre ti a Inpu [Anubis]’.

Conclusión
Entonces hizo el camarero mayor, [116] el hijo de Meru, Renesy, que fueran dos asistentes para traerlo de vuelta. [117] Así que el campesino tuvo miedo porque imaginó que se hacía [118] para castigarlo por las palabras que había dicho.
En consecuencia dijo el campesino:
‘[119] Como el encuentro para un sediento con el agua o el alcanzar la boca [120] de un niño a la mujer que lo amamanta con leche, [121] así es la muerte la que deseó mostrarse porque viene, [122] pero su muerte le llega tardía’.
Entonces dijo el camarero mayor, [123] el hijo de Meru, Renesy:
‘No temas, campesino. Mira, [124] se ha actuado contra ti para hacer que estuvieras conmigo’.
A lo que respondió el campesino:
‘[125] Por mi vida’ y continuó diciendo: ‘¿Con certeza, voy a comer de tu pan y beber de tu cerveza [126] siempre?’.
[127] Dijo el hijo de Meru, Renesy:
‘Aguarda, ahora, aquí, [128] que puedas escuchar tus peticiones’.
Entonces hizo que se leyeran en [129] un rollo de papiro nuevo todas las peticiones de acuerdo a sus requerimientos. [130] Luego lo hizo enviar el camarero mayor, el hijo de Meru, Renesy, [131] a la majestad del rey del Alto y Bajo Egipto Nebkaura, justificado. Esto fue más agradable en el corazón [132] del soberano que todas las cosas que están en toda la tierra.
Así que dijo su majestad:
‘[133] Juzga tú mismo, hijo de Meru’.
Entonces hizo el camarero mayor [134], el hijo de Meru, Renesy, que fueran dos asistentes para traer al tal Nemtynajt. [135] Así que fue traído, se hizo un inventario de las propiedades. [136] Luego encontró 6 sirvientes además de . . . . . [137] más su cebada del Alto Egipto, más su trigo, más sus asnos, [138] más sus cerdos, más sus cabras, . . . . . Se le dio la casa del [139] tal Nemtynajt al campesino junto con [140] todas sus pertenencias. Entonces dijo el camarero mayor, el hijo de Meru, Renesy [141] al tal Nemtynajt . . . .
[142] Esto significa que acabó. Es desde el comienzo hasta el final como fue encontrado en el libro.

domingo, 14 de octubre de 2012

LAS ENSEÑANZAS PARA KAGEMNI


Las Enseñanzas para Kagemni
(Texto sapiencial)

por ÁNGEL SÁNCHEZ RODRÍGUEZ


Recopiladas en las dos primeras páginas del Papiro Prisse. Actualmente en la Biblioteca Nacional de París. Fue escrito por un visir del rey Huni [2.599-2.475 a.C.] para su hijo Kagemni.

Las Enseñanzas para Kagemni
(texto)

[1,1] El hombre respetuoso prospera
y el modesto es alabado.
La tienda se abre al silencioso
y es amplio el lugar del tranquilo.
No hables en demasía.
Los cuchillos están afilados contra el imprudente
y nadie avanza rápidamente si no es a su tiempo.
Si te sientas con una multitud,
rechaza los panes que deseas.
El autocontrol es un pequeño momento,
pero la glotonería es una bajeza [I, 5] y se la señala con el dedo.
Una sola taza de agua apaga la sed
y aquel que llena la boca con vegetales comestibles fortifica el corazón.
Lo que está bien suple a lo que es bueno
y un poco de una pequeña cosa suple a lo que es abundante.
Aquel que codicia para su cuerpo es un hombre débil;
el tiempo pasa después de olvidar a aquellos que pasearon libremente
el vientre en sus casas.
Si te sientas con un glotón,
deberás comer cuando pasó su apetito febril.
Si bebes con un borracho,
deberás tomar cuando su deseo está satisfecho.
No seas ávido hacia la carne cerca de un codicioso,
[10] toma cuando te dé y no lo rehúses.
Que esto es lo que lo calma.
En cuanto a quien carece de reproches por el alimento,
ninguna palabra prevalece contra él
después de irritarse la cara contra el glotón.
Quien es rudo con su madre es aquel le complace
y todos son sus servidores.
Haz afamado tu nombre
[II, 1] mientras el silencio está en tu boca.
Cuando seas llamado,
no te vanaglories por tu poder en medio de los jóvenes.
Guárdate de provocar oposición
pues no se conoce nunca lo que puede ocurrir
ni lo que hace dios cuando castiga.
Seguidamente el visir hizo que se llamara a sus hijos después de haber
conocido la conducta de la gente y que sus comportamientos provenían de
ella. Al final les dijo: ‘En cuanto a todo lo que está escrito en [5] el rollo de
papiro, escuchadlo del mismo modo que lo digo. No imitéis más que aquello
que se ordena’.
En consecuencia se colocaron tendidos sobre sus vientres y lo leyeron
del mismo modo que estaba en el libro. Fue más hermoso en sus corazones
que todas las cosas que estaban en toda la tierra y se dispusieron a vivir de
acuerdo a ello.
Entonces la majestad del rey del Alto y Bajo Egipto Huni murió. Se
instaló en su trono la majestad del rey del Alto y Bajo Egipto Seneferu como
un excelente rey en toda la tierra. Entonces Kagemni fue colocado en el
cargo de supervisor de la ciudad y visir.
Esto significa que acabó. [Desde su comienzo hasta su final es como
fue encontrado en el libro].

lunes, 8 de octubre de 2012

LAS ENSEÑANZAS DE PTAHHOTEP


Las Enseñanzas de Ptahhotep
(Texto sapiencial)

por ÁNGEL SÁNCHEZ RODRÍGUEZ


Recopiladas en varios papiros, de los que el más completo es el Papiro Prisse1 adquirido por E. PRISSE D’AVENNES en Drah Abou’l Negga y actualmente en la Biblioteca Nacional de París. Existen varios fragmentos, a destacar, los Papiros del Museo Británico L1 [nº 10.371-10.435] y L2 [nº 10.409, procedente de Tebas]. Otros pasajes, muy semejantes al segundo manuscrito del Museo Británico, se encuentran en el reverso de la tablilla Carnarvon nº 1, actualmente en El Cairo [nº 41.790], encontrada en 1.908 en Drah Abou’l Negga.

Las Enseñanzas de Ptahhotep
(texto)

 [1] El comienzo [4, 1] de las enseñanzas de [2] lo que hizo el heredero, príncipe, padre divino, amado del dios, [3] juez de los seis grandes tribunales, boca que ejerce la paz en la tierra entera, [4] supervisor de la ciudad y visir Ptahhotep, [5] bajo la majestad del rey del Alto y Bajo Egipto Isesi ¡que viva eternamente y por siempre!.
[6] [4, 2] El supervisor de la ciudad y visir Ptahhotep dice:
[7] ‘¡Oh soberano, mi señor!,
[8] Habiendo llegado la vejez, la senilidad descendió,
[9] [4, 3] la debilidad vino y la incapacidad se renueva,
[10] aquel que pasa la noche libre de ella se encuentra en la infancia cada día,
[11] los ojos están débiles, [4, 4] los oídos ensordecidos,
[12] las fuerzas físicas se pierden a causa del cansancio de mi corazón,
[13] la boca callada no habla,
[16] [5, 1] la memoria perdida no recuerda el ayer,
[17] el esqueleto se dañó a causa de la longevidad ,
[18] lo que era bueno se ha convertido en malo y [19] todo el gusto se perdió,
[20] [5, 2] lo que hace la senilidad al hombre es [21] malo desde todos los puntos de vista,
[22] las narices bloqueadas no respiran,
[23] es penoso vivir.
[28] Haz que se ordene para este humilde servidor [5, 3] crear un sostén de vejez y [29] se permita que mi hijo se sitúe en mi lugar. [30] En ese caso le diría las palabras de los jueces y [31] los consejos de los antepasados [32] que obedecieron a los dioses con anterioridad. [33] Entonces se actuaría contigo [5, 4] del mismo modo, [34] la necesidad sería eliminada en el pueblo y [35] te servirían los dos bancales de arena’.
[36] Seguidamente la majestad de este dios dijo:
[37] ‘Instrúyelo, pues, [5, 5] de acuerdo a las palabras de los tiempos antiguos [38] antes de que te asientes, [39] de ese modo servirá como modelo para los hijos de los grandes. [40] Que penetre en él el entendimiento y toda la sinceridad [5, 6] de aquel que le habla, [41] pues no hay nadie que haya nacido sabio.
[42] El comienzo de los preceptos de las hermosas palabras [43] que dijo el heredero, príncipe, padre divino, amado del dios, [44] hijo primogénito del rey [5, 7] de su propio cuerpo, [45] juez de los seis grandes tribunales, la boca que ejerce la paz en la tierra entera, [46] el supervisor de la ciudad y visir Ptahhotep, [47] en la instrucción de los ignorantes de acuerdo al conocimiento [48] y al método correcto de las hermosas palabras [49] como una cosa beneficiosa para [5, 8] quien escuche y [50] como algo perjudicial para quien lo desobedezca.
[51] Seguidamente dijo a su hijo Ptahhotep, el joven:

Máxima 1
De la humildad y el descubrimiento de la palabra perfecta
[52] No te vanaglories de tu conocimiento,
[53] ni te enorgullezcas porque eres un sabio.
[54] Toma consejo [5, 9] del ignorante de la misma forma que del sabio,
[55] pues no se ha alcanzado el límite del arte,
[56] ni hay artesano que haya adquirido su perfección.
[58] [5, 10] La palabra hermosa está más escondida que la piedra verde,
[59] pero puede encontrarse en mano de las sirvientas en las piedras de moler.

Máxima 2
Del arte de debatir con un superior
[60] Si encuentras a un camorrista en su momento de acción
[61] [5, 11] alguien que tiene autoridad, alguien más importante que tú,
[62] dobla tus manos, inclina tu espalda
[63] y no desates tu corazón contra él, pues no se te igualará.
[64] Empequeñeces [5, 12] a quien habla mal
[65] cuando no te opones a él en su momento de acción.
[66] Será señalado como un ignorante cualquiera
[67] después de que tu autocontrol igualara [5, 13] su superioridad.

Máxima 3
Del arte de debatir con un igual
[68] Si encuentras un camorrista en su momento de acción
[69] igual a ti, que está a tu nivel,
[70] [5, 14] mediante el silencio haces que se manifieste tu virtud contra él
[71] cuando habla mal.
[72] Habrá mucha discusión por quienes escucharon [la disputa],
[73] pero tu buen nombre estará en la mente de los grandes.

Máxima 4
Del arte de debatir con un inferior
[74] [6, 1] Si encuentras un camorrista en su momento de acción
[75] en un pobre hombre, que, ciertamente, no es igual a ti,
[76] no le oprimas de acuerdo a que es débil,
[77] [6, 2] déjalo solo y él mismo se castigará.
[78] No te dirijas a él para desahogarte
[79] ni satisfagas a aquel que está ante ti,
[81] pues quien lastima a un pobre hombre es [6, 3] un miserable.
[82] Se hará lo que está en tu pensamiento
[83] cuando lo derrotes por la desaprobación de los grandes.

Máxima 5
Del arte de ser un jefe respetando la regla
[84] Si eres [6, 4] un líder
[85] controlando el destino de muchos,
[86] busca que todas las acciones [que realices] sean excelentes
[87] para que en tu gobierno no haya injusticia [6, 5].
[88] La justicia es grande y su eficacia perdura.
[89] No ha sido alterada desde los tiempos de Osiris.
[90] Se castiga a quien transgrede las leyes,
[91] pero esto escapa [6, 6] a la vista del avaricioso.
[92] Es la infamia la que toma las riquezas,
[93] pero nunca antes el mal ha conseguido amarrar su éxito.
[95] Dice: [6, 7] ‘Obtengo para mí mismo’,
[96] pero no dice: ‘Obtengo por mi trabajo’.
[97] Al llegar el final, la justicia perdura
[98] y el hombre tiene que decir: ‘Era del dominio de mi padre’ .

Máxima 6
De la vanidad de las maniobras humanas
[99] [6, 8] No debes hacer proyectos contra la gente,
[100] que dios castiga del mismo modo.
[101] Un hombre dice ‘viviré de ellos’,
[102] cuando carece de pan a causa de su lenguaje.
[103] Un hombre dice ‘[6, 9] soy poderoso por su causa’,
[104] cuando también dice ‘mi talento obtiene para mí’.
[111] Un hombre dice ‘robaré a otro’
[112] y acaba por entregarse a alguien que no conoció.
[115] Las maquinaciones [6, 10] que la gente realizó antes jamás se han mantenido,
[116] pues lo que ocurre es lo que ordenan los dioses.
[117] Piensa en vivir en paz,
[118] pues lo que ellos otorgan vendrá por sí mismo.

Máxima 7
De las maneras en la mesa
[119] [6, 11] Si eres un huésped
[120] en la mesa de alguien más importante que tú,
[121] acepta aquello que él ha permitido que sea colocado ante tus narices;
[122] no mires lo que está delante de él.
[123] Debes mirar hacia lo que está ante ti,
[124] pero no claves la vista en ello [7, 1] con numerosas ojeadas,
[125] pues arrojarse en ello es lo que aborrece el ka.
[126] No le hables hasta que te llame,
[127] pues uno no conoce lo que le desagrada.
[129] Deberás hablar cuando se dirija a ti
[130] y lo que digas debe de ser agradable.
[131] Reirás después que él ría
[132] y le será muy complaciente.
[135] [7, 2] En cuanto al grande, si está delante de las viandas,
[136] el comportamiento debe ser de acuerdo a lo que su ka ordene
[137] y él dará a quien quiera favorecer.
[138] Esta es la costumbre de una velada consumada.
[139] Es el ka el que alarga sus manos,
[140] el grande da, a causa de que el hombre lo merece.
[142] Las viandas se comen bajo [7, 3] consejo del dios
[144] y será un ignorante aquel que se queje por ello.

Máxima 8
Del respeto a la misión confiada
[145] Si eres un hombre de confianza
[146] que un grande envía a otro grande,
[147] se completamente preciso cuando te envíe,
[148] hazle el recado como ha dicho,
[149] [7, 4] guárdate de las calumnias en el lenguaje
[150] que puedan crear la hostilidad de un grande hacia otro grande,
[151] observa la verdad y no la traspases,
[152] que no se revele, ciertamente, el desahogo del corazón.
[153] No omitas lo que se te ha dicho,
[154] cuida de olvidarte.
[159] No calumnies a nadie
[160] sea grande o pequeño. [7, 5] Es lo que abomina el ka.

Máxima 9
Del necesario silencio del rico y de la felicidad de los que no tienen hijos
[161] Si cultivas lo que crece en el campo
[162] y dios te lo pone abundantemente en tu mano,
[165] no presumas cerca de tus vecinos,
[166] pues el respeto que se tiene al callado es grande.
[167] Si un hombre de reputación es rico
[168] [7, 6] [es porque] captura como un cocodrilo en la corte de magistrados.
[169] No reclames a quien no tiene hijos suyos
[170] ni te burles con exageración de ello.
[171] Es frecuente que haya un padre con preocupación
[172] y que una madre que haya dado a luz, otra esté más satisfecha que ella.
[173] Aquel que está solo [7, 7] hace prosperar a dios,
[174] pero, aquel que tiene familia, ella desea que él la sirva.

Máxima 10
De la necesidad de poner la confianza en un ser de cualidades
[175] Si eres un hombre humilde que sirve a alguien importante,
[176] toda tu conducta debe ser buena ante dios.
[177] No hagas conocer su bajo estado anterior.
[178] No debes ser arrogante [7, 8] con él
[179] por lo que has conocido de él con anterioridad.
[180] Respétalo de acuerdo a lo que ha llegado a ser
[181] que, ciertamente, las cosas no vienen por sí mismas.
[182] Es su ley para aquel a quien ellos aman.
[183] En cuanto a la opulencia, fue amasada por él mismo.
[184] Es dios quien ha creado su virtud
[185] [7, 9] y le ampara cuando está dormido.

Máxima 11
De la necesidad de seguir al corazón y no malgastar su energía
[186] Sigue a tu deseo durante el tiempo que vivas,
[187] pero no hagas más que lo que sea requerido.
[188] No reduzcas el tiempo de seguir al deseo,
[189] pues lo que abomina el ka es destruir su tiempo.
[190] No apartes [7, 10] los asuntos del deber diario
[191] en un exceso de poner tu casa en orden.
[192] Las cosas vienen cuando el deseo persiste,
[193] y no se completarán cuando es perezoso.

Máxima 12
Del reconocimiento del buen hijo
[197] Si eres un hombre virtuoso
[198] y engendras un hijo porque dios tuvo una buena disposición [7,11],
[199] si es recto, sigue tu ejemplo,
[200] obedece tus enseñanzas,
[201] su conducta es perfecta dentro de tu casa
[202] y cuida de tus cosas correctamente
[203] después de haber hecho todo lo que es bueno,
[204] es tu hijo, pertenece a lo que ha creado tu ka.
[205] No debes separar tu corazón de él.
[206] A veces, una progenie [7, 12] actúa como un adversario:
[207] si yerra, desobedece tus consejos,
[208] no aplica tus enseñanzas,
[209] su conducta es vil dentro de tu casa,
[210] después de desobedecer todo lo que se le dice,
[211] balbucea un lenguaje de palabras viles,
[212] no rinde cuentas y no hay nada en su mano,
[213] entonces tú lo rechazarás, que no es, ciertamente, hijo tuyo,
[214] que no ha sido, ciertamente, engendrado de ti;
[215] debes pagarlo con relación a todo su lenguaje,
[216] pues quien se arroja contra ti es como aquel a quien ellos odiaron,
[217] [8, 1] es aquel a quien se ordenó un impedimento desde el vientre,
[218] pues no hay ningún descarriado entre aquellos a quienes ellos guían.
[219] A quien ellos embarrancan [8, 2] no encuentra la forma de cruzar.

Máxima 13
De la actitud correcta en la corte de justicia
[220] Si estás en la corte de justicia,
[221] adopta una actitud [8, 3] de acuerdo a tu rango
[222] el que te fue asignado el primer día;
[223] no lo traspases, pues habría una advertencia.
[224] [8, 4] La vista para aquel que entra anunciado es aguda
[225] y las perspectivas de aquel que ha sido llamado son anchas.
[227] La corte de justicia [8, 5] funciona de acuerdo a las normas
[228] y todas las decisiones deben estar de acuerdo con la regla.
[229] Es dios quien promueve la posición
[231] pues no se ha instalado a quien ha recibido ayuda.

Máxima 14
Del corazón que rinde felicidad
[232] Si estás con el pueblo
[233] procúrate servidores de confianza.
[234] Un hombre [8, 7] de confianza, [bueno para tu nombre]
[235] que no descargue el lenguaje de su cuerpo,
[237] él mismo llegará a ser un responsable;
[238] se le temerá en proporción a su respeto.
[239] ¿Es un hombre rico [8, 8] por su plan?.
[240] Tu nombre será afamado sin que tengas que hablar,
[241] tu cuerpo estará suministrado y tu cara [8, 9] vuelta hacia tu gente.
[242] Se te reconocerá por aquel que no conoce de ti.
[243] El corazón del que obedece a su cuerpo
[244] coloca su impopularidad [8, 10] en lugar de su amor,
[245] quedando su corazón desolado y su cuerpo sin unción,
[246] cargando lo que su deseo hizo contra él.
[247] La generosidad es para aquellos [8, 11] a quien dios la otorga,
[248] pero quien obedece a su cuerpo, pertenece al enemigo.

Máxima 15
Del arte de comunicar
[249] Informa de tu proceder sin ser inconsciente
[250] y da tu consejo en la cámara conciliar [8, 12] de tu señor.
[251] En cuanto a alguien fluido en su lenguaje, no
[252] le será difícil al mensajero informar.
[253] [8, 13] No será respondido: ‘¿Qué?, yo quiero conocerlo.
[254] En lo concerniente al grande, es un error
[255] si piensa [8, 14] en castigarlo por ello,
[256] pues él calla diciendo: ‘He hablado’.

Máxima 16
Del arte de gobernar
[257] Si eres un líder
[258] cuyos planes [9, 1] viajan libremente según lo que has ordenado,
[259] debes hacer cosas meditadas,
[260] que se las mencione [9, 2] los días que vengan después.
[261] Que no sobrevenga ningún asunto en medio de favores,
[262] [9, 3] pues si el cocodrilo emerge se produce la reprobación.
[263] Retorna, ciertamente, a las ocupaciones.

Máxima 17
De la necesidad de escuchar las peticiones
[264] Si eres un líder,
[265] cálmate cuando escuches [9, 4] la palabra de un peticionario,
[266] no lo despaches hasta que se haya descargado
[267] de lo que había pensado [9, 5] decirte.
[268] La víctima del mal desea desahogarse
[269] más que se realice aquello por lo que ha venido.
[270] Él es quien se alegrará por ello más que cualquier otro suplicante,
[271] más que lo que pueda realizarse de aquello que se escuchó con anterioridad.
[273] En cuanto a [9, 6] quien provoca el rechazo de las peticiones,
[274] se dice de él: ‘¿Por qué motivo, ciertamente, las rechaza?.
[275] [9, 7] Aunque no exista nada por lo que él reclamó en las cosas que acontecerán,
[276] quien es escuchado bien es quien se siente aliviado.

Máxima 18
Del peligro de la seducción
[277] Si deseas [9, 8] preservar la amistad
[278] dentro de la casa en la que entras,
[279] ya sea como un señor, como un hermano [9, 9] o como un amigo,
[280] en cualquier estado en el que entras,
[281] guárdate de acercarte a las mujeres,
[282] [9, 10] pues no es bueno el lugar en el que se hace.
[283] No está bien visto señalarlas.
[284] Miles de hombres se desvían [9, 11] de lo que es beneficioso para ellos.
[285] Uno se engaña con un cuerpo de porcelana,
[286] que, luego, se transforma en carnelina.
[287] Un pequeño momento de frivolidad es como un sueño,
[288] pero se alcanza la muerte [9, 12] conociéndolo
[289] en aquel que fue ligero de carácter.
[290] . . . . . un hombre sobre mil cosas.
[291] No es beneficioso en el actuar.
[292] Arrojarse al enemigo es una vil acción.
[293] Cuando se sale habiéndolo hecho, [9, 13] el corazón lo rechaza.
[294] No lo hagas, es, ciertamente, una abominación,
[295] pues debes evitar la tentación de cada día.
[296] En cuanto a quien se siente apenado por codiciarlas
[297] ningún plan de su mano tendrá éxito.

Máxima 19
De la codicia, mal incurable
[298] Si deseas [10, 1] que tu proceder sea bueno,
[299] apártate de cualquier mal
[300] y guárdate de cualquier ocasión de codicia.
[301] [10, 2] Es la enfermedad severa de un incurable
[302] y no existe quien pueda intimar en ella.
[303] Habiendo destrozado a los padres, a las madres
[304] [10, 3] y a los hermanos de la madre,
[305] hace amargar a los amigos dulces,
[306] aleja al íntimo más que al señor,
[308] y separa a la mujer y al marido.
[309] Es una acumulación de todas [10, 4] las cosas malas;
[310] es un saco de todo lo que es aborrecido.
[312] Un hombre perdura cuando usa acertadamente la justicia.
[313] Aquel que camina por sus huellas,
[314] [10, 5] hace fortuna por ello,
[315] pero no existe la tumba del avaricioso.

Máxima 20
De la justa actitud con la posesión
[316] No seas ávido en los repartos,
[317] [10, 6] ni codicioso más que con tus pertenencias,
[318] ni ávido con tus parientes.
[319] La demanda de [10, 7] alguien gentil es más importante que la del enérgico.
[320] Quien sale de la tutela de sus familiares está en la escasez
[321] careciendo de los recursos de las palabras.
[322] Es [10, 8] un poco de aquello por lo que se es avaro
[323] lo que hace transformar al colérico en amigable.

Máxima 21
Del amor y respeto debido a la esposa
[325] Si tú eres alguien excelente, debes fundar tu casa
[326] [10, 9] y amar a tu mujer dentro de la norma.
[327] Llena su cuerpo y viste su espalda.
[328] El aceite es el remedio de su cuerpo.
[329] [10, 10] Conténtala durante el tiempo que vivas.
[330] Son los campos útiles para su señor.
[331] No debes juzgarla.
[332] [10, 11] Apártala del poder, ahuyéntala.
[333] Su ojo cuando mira es su tormenta
[334] y se preocupa por las cosas que te ocurren.
[335] Resulta que así [10, 12] se mantiene en tu casa.
[336] Puedes repudiarla, pero es el agua,
[337] la vagina, si se la deja a sus anchas.
[338] ¡Como va a ser repudiada después de crear un canal!.

Máxima 22
De la necesidad de satisfacer a los familiares
[339] [11,1] Contenta a tus íntimos con lo que te ocurra,
[340] pues solo sobrevienen [las cosas] a aquel a quien dios favorece.
[341] En cuanto a aquel que evita contentar [11, 2] a sus íntimos
[342] se dice: ‘Es un ka egoísta’.
[343] No se puede conocer lo que va a ocurrir cuando él planea el mañana.
[344] [11, 3] El ka de una persona recta que se reconforta con él es un buen ka.
[345] No existe plan preconcebido cuando él planea por la mañana.
[346] Si ocurren acciones favorables,
[347] son los íntimos quienes dicen: [11, 4] ‘Enhorabuena’.
[348] Si no se ha traído la satisfacción en la ciudad,
[349] se echa mano de los íntimos cuando hay necesidad.

Máxima 23
Del rechazo del rumor
[350] [11,5] No debes repetir una calumnia
[351] y no debes escucharla siquiera,
[352] pues sale del acaloramiento del cuerpo.
[353] [11, 6] Relata la acción vista y no escuches.
[354] Si es algo despreciable, no digas nada en absoluto.
[355] Mira, que quien está frente a ti, reconoce [11, 7] la virtud.
[356] Cuando se ordena un robo y se realiza,
[357] el odio se volverá contra quien lo sustrae [11, 8] del mismo modo que la ley.
[358] La calumnia es una forma de sueño.
[359] Mira, es la destrucción de un sueño
[360] por el que uno tiene que cubrirse.

Máxima 24
Del buen uso de la palabra
[362] Si tú eres un hombre [11, 9] excelente
[363] que se sienta en el consejo de su señor,
[364] debes concentrarte en la virtud.
[365] Tu silencio, [11, 10] es más útil que la charla.
[366] Debes hablar después de conocer que puedes aportar soluciones,
[367] pues es el experto quien [11, 11] debe hablar en el consejo.
[368] Hablar es el más difícil de todos los trabajos.
[369] Es quien lo investiga quien lo coloca bajo su autoridad.

Máxima 25
Del verdadero poder y del dominio de sí mismo
[370] [11, 12] Si tú eres poderoso, debes hacer que se te respete
[371] por el conocimiento, por la amabilidad de la oratoria,
[372] por órdenes consideradas [11, 13] pero no por otras circunstancias.
[373] Quien provoca, entra en el mal.
[374] [12, 1] No seas altanero para no ser humillado.
[375] No calles, pero guárdate de reñir.
[376] [12, 2] Cuando respondas a quien habla con cólera,
[377] aparta tu cara, contrólate.
[378] La llama [12, 3] que enardece el corazón, él debe sofocarla,
[379] pero si es un hombre agradable quien pisa, su camino es construido.
[380] [12, 4] Aquel que está agitado durante todo el día,
[381] no podrá pasar un momento feliz.
[382] Quien es frívolo todo el día,
[383] no [12, 5] podrá fundar una casa.
[384] Quien desperdicia la plenitud,
[385] es como quien gobierna un remo abandonado en la tierra
[386] estando el otro sujeto.
[387] [12, 6] Aquel que obedece su deseo dirá: ‘¡Ojalá . . .!.

Máxima 26
De la justa utilización de la energía
[388] No te opongas al momento de actuación de un grande,
[389] ni enojes el corazón de aquel que [12, 7] está agobiado.
[391] Su desgracia se vuelve contra quien lo cuestiona
[392] y el ka se libera de aquel que lo ama.
[393] Éste es quien da el alimento [12, 8] junto con dios.
[394] Aquello que desea, se le hará.
[395] La cara se vuelve contra ti después de la cólera.
[397] La paz está en tu ka [12, 9] y la desgracia en tu enemigo.
[398] Lo que cultiva el amor son las buenas intenciones.

Máxima 27
De la energía de un grande
[399] Instruye a un grande de acuerdo a lo que le es útil
[400] [12, 10] y se proporcionará su ayuda delante de la gente.
[401] Si haces que su sabiduría influya sobre su señor
[404] tu sustento estará bajo su ka [12, 11],
[406] el cuerpo del que es amado estará satisfecho
[407] y tu espalda se vestirá por ello.
[408] Sobre ti está su ayuda [12, 12] para la vida de tu casa
[409] ante el noble que tú amas.
[410] Él es quien vive portándola
[411] y actúa, también, como un buen hombro en ti.
[412] [12, 13] Además, este amor tuyo perdurará
[413] en el cuerpo de aquellos que te aman.
[414] Mira, quien desea escuchar es un ka.

Máxima 28
De la necesidad de imparcialidad
[415] [13, 1] Si actúas como un biennacido  del consejo de magistrados,
[416] como un mensajero que satisface a muchos,
[417] [13,2] protege la imparcialidad [?] de los derechos [?].
[418] Si hablases, no tomes partido;
[419] cuida de [13, 3] que diga su acusación:
[420] ¡Oficiales, él distorsiona el asunto!.
[421] Dirige tu acción [13, 4] a las dos opiniones.

Máxima 29
De la indulgencia
[422] Si eres indulgente con los asuntos que ocurrieron
[423] y piensas favorecer a un hombre por su rectitud,
[424] aléjate de él y no lo menciones,
[425] ya que callará para ti [13, 5] desde el primer día.
[426] En cuanto a quien ha sido castigado, pero no por las cosas que se han hecho,
[427] se logra que esta queja se convierta en provocación.

Máxima 30
Del necesario desapego de los bienes materiales
[428] Si logras ser alguien importante después de haber tenido un bajo estado social,
[429] y lograste bienes [13, 7] después de la indigencia anterior
[431] en una ciudad que conoces,
[432] no lamentes lo que fuiste con anterioridad
[433] [13, 8] ni te confíes de tu riqueza
[434] que conseguiste por un don de dios,
[435] no sea [13, 9] que estés detrás de otro semejante a ti,
[436] a quien le haya ocurrido algo parecido.
[438] Guárdate de que tu parcialidad no vaya allí
[439] y no trunques tu nombre ante los oficiales
[440] antes de que hayas hablado en su presencia.

Máxima 31
De la buena actitud hacia un superior y el vecino
[441] Inclina tu espalda a tu superior
[442] [13, 10] y a tu supervisor de la casa real,
[443] así tu casa permanecerá con sus bienes
[444] y tu recompensa estará en [13, 11] su lugar.
[446] El hombre que se enfrenta a un superior es un miserable
[447] pues uno vive durante el tiempo que [13, 12] dura su clemencia.
[448] No se puede doblar el brazo de aquel que lo va a descubrir .
[450] No robes [14, 1] la casa de los vecinos
[451] ni sustraigas las cosas de los que están cerca de ti,
[452] pues no es bueno para quien lo hace,
[453] [14, 2] él no debe hacer una acusación contra ti hasta que tú hayas sido escuchado.
[454] [14, 3] Una persona falta de corazón es recalcitrante.
[455] En cuanto a quien lo reconoce, será considerado un agresor
[456] - es el problema de quien se enfrenta con [14, 4] el entorno -

Máxima 32
De la necesidad de evitar el vicio sexual
[457] No debes copular con un mujer-niño
[458] después de conocer [14, 5] que se opone al agua en su corazón,
[459] pues lo que está en su cuerpo no se calmará.
[460] Él no debe pasar la noche [14, 6] para realizar lo que es reprobable;
[461] no será callado de . . . . .
[462] Se refrescará después que haya colmado su deseo.

Máxima 33
De como probar a un amigo y conocer su naturaleza
[463] Si investigas [14, 7] la reputación de un amigo,
[464] no preguntes a quien esté próximo a él.
[465] Trata los asuntos con él solo,
[466] [14, 8] hasta que no tengas problemas con sus cosas.
[467] Discute con él después de un tiempo
[470] y prueba su corazón [14, 9] en la conversación.
[471] Si lo que él ha visto sale de motu propio,
[472] y realiza acciones por las que te puedas disgustar,
[473] [14, 10] se amigable con él,
[474] no desvíes la cara.
[475] Se prudente en descubrirle los problemas,
[476] y no [14, 11] respondas con acciones hostiles,
[477] ni te separes de él, ni lo maltrates.
[478] Guárdate de reprocharle,
[479] pues su tiempo [14, 12] no ha venido en el pasado,
[480] y de lo que se le predestinó, nadie escapa.

Máxima 34
De la necesidad de benevolencia
[481] Se benevolente el tiempo que vivas.
[482] En cuanto a lo que sale del almacén, no vuelve.
[483] Es el pan que se reparte [15, 1] aquel por el que se codicia,
[484] pues quien tiene vacío su cuerpo es un acusador
[485] y de un oponente surge el agresor.
[486] [15, 2] No lo hagas contra quien está cerca de ti.
[487] La gentileza es el recuerdo de un hombre
[488] para los años que vengan después de la autoridad.

Máxima 35
De la necesidad de un carácter lúcido, firme y cabal
[489] Conoce bien a tus asistentes y [15, 3] subsistirán tus cosas.
[490] No envilezcas tu carácter hacia tus amigos;
[491] son un campo cuando está inundado. Es más grande que
[15, 4] sus riquezas.
[492] Las cosas de uno son para el otro.
[493] El carácter de un biennacido es beneficioso para él,
[494] la buena disposición [15, 5] será un recuerdo.

Máxima 36
De la necesidad de castigar y combatir el mal
[495] Oponte con firmeza y corrige todo;
[496] la supresión del mal será un ejemplo.
[497] [15, 6] En cuanto a una actuación que no es proporcional
[498] se logra que la queja se convierta en provocación.

Máxima 37
De la ventura de casarse con una mujer alegre
[499] Si tomas esposa,
[500] en una ‘shepenet’ frívola, [15, 7] a quien conocen sus conciudadanos,
[501] y es voluble,
[502] haz agradable para ella el tiempo.
[503] No la repudies y permite que coma.
[506] La frivolidad [15, 8] organiza . . . . .

Epílogo 1
Máxima 38
De la transmisión de la sabiduría, el conocimiento y la rectitud
[507] Si escuchas esto que te he dicho,
[508] todos tus asuntos irán hacia delante.
[509] En cuanto a su veracidad, [15, 9] este es su valor.
[510] Su recuerdo saldrá de la boca de la gente
[511] por la bondad de sus preceptos.
[512] Que se transmitan todas las palabras
[513] por la excelencia de sus preceptos . . . . .
[514] [15, 10] y no perecerán en esta tierra nunca.
[515] Cuando los consejos se realizan para el bien,
[516] los cortesanos hablarán de acuerdo a ellos.
[517] Esta es la enseñanza de un hombre para hablar [15, 11] a la posteridad.
[518] Si él la escucha se convierte en un experto que es escuchado.
[519] Es bueno hablar a la posteridad y ella escuchará.
[520/1] Si viene una buena acción de la mano de [15, 12] un superior,
[522] será eficaz siempre
[523] y toda su sabiduría será eterna.
[524] Es el sabio quien socorre a su alma
[525] estableciendo su perfección por ella [15, 13] sobre la tierra.
[526] Un sabio es reconocido por lo que conoció
[527] y un cortesano, por sus buenas acciones.
[528] Su corazón equilibra su lengua,
[529] sus labios son precisos [16, 1] cuando habla,
[530] sus ojos miran
[531] y sus oídos se complacen [16, 2] escuchando lo que es útil para su hijo.
[532] Quien practica la justicia, carece de falsedad.
[533] . . . . . ciertamente para ti, hijo mío.

Epílogo 2
Máxima 39
De la necesidad de escuchar y entender
[534] [16, 3] Es beneficioso escuchar para el hijo que escucha.
[535] El entendimiento penetra en quien escucha
[536] y quien escucha se transforma [16, 4] en un juez.
[537] Es bueno escuchar para que sea bueno hablar;
[538] quien escucha posee lo útil.
[540] Útil es escuchar [16, 5] para aquel que escucha.
[541] Escuchar es lo mejor de todo,
[542] llega a ser el amor perfecto.
[543] ¡Que hermoso [16, 6] es que un hijo reciba el comentario de su padre,
[544] después de haber llegado a ser un anciano por él!
[545] Quien escucha es [16, 7] aquel a quien dios ama,
[546] pues a quien dios aborrece no escucha.
[549] . . . . . todo lo dicho.
[550] Es el corazón quien educa [16, 8] a su dueño
[551] como alguien que escucha o como alguien que no escucha.
[552] La vida, prosperidad y salud de un hombre es su corazón.
[553] Es quien escucha [16, 9] quien entiende el comentario,
[554] quien desea escuchar es quien hace lo que se dice.
[555] Aborrece . . . . .
[556] ¡Que hermoso es que escuche el hijo a [16, 10] su padre!
[557] ¡Que alegre está aquel para quien se ha dicho esto!
[558] Un hijo es agradable como poseedor de [16, 11] la capacidad de escuchar;
[560] quien escucha lo que se le dice es excelente interiormente
[561] y un venerable ante [16, 12] su padre.
[562] Su recuerdo está en boca de los vivientes,
[563] quienes están sobre la tierra [16, 13] y quienes estarán.

Epílogo 3
Máxima 40
Del hijo
[564] Si un biennacido recibe el comentario de su padre,
[565] ninguno de sus planes va por mal camino.
[566] Debes instruir en tu hijo a alguien que escucha,
[567] [17, 1] quien será excelente en el corazón de los cortesanos,
[568] quien conducirá su lenguaje según se le ha dicho,
[569] quien será visto como alguien entendido.
[570] Un hijo es excelente si sus movimientos son reflexivos;
[572] [17, 3] mientras que el error penetra a aquel que no escucha.
[573] Un sabio madruga para fortificarse,
[574] [17, 4] mientras un ignorante es falto de consideración.

Epílogo 4
Máxima 41
Del ignorante
[575] En cuanto al ignorante que no quiere escuchar,
[576] [17, 5] no podrá hacer cosa alguna.
[577] Verá el conocimiento en la ignorancia
[578] y lo que es útil [17, 6] como perjudicial.
[579] Hace todo lo que es aborrecido,
[580] de acuerdo a lo que enfada de él [17, 7] cada día.
[581] Vive de aquello por lo que se muere;
[582] deformar el lenguaje es su sustento.
[584] [17, 8] Su carácter está por ello en el conocimiento de los oficiales,
[585] diciendo: ‘muere un viviente’ cada día.
[586] [17, 9] Se pasa en sus acciones
[587] por la gran abundancia de malos actos causados por él diariamente.

Epílogo 5
Máxima 42
De los deberes y el destino del hijo
[588] [17, 10] El hijo que escucha es un seguidor de Horus.
[589] Será bueno para él después que escuchó,
[590] su vejez [17, 11] alcanzará el estado de venerable
[591] y podrá recitar lo mismo a sus hijos
[592] como aquel que renueva [17, 12] la enseñanza de su padre.
[593] Cada hombre es instruido de como debe actuar
[594] y lo relata [17, 13] a sus hijos.
[595] Entonces dirá a sus hijos:
[596] ‘Da buen ejemplo [18, 1] y no ofendas,
[597] así la justicia hará florecer la vida [18, 2] de tus hijos’.
[598/9] En cuanto al primero que venga trayendo [18, 3] el mal,
[600] los hombres dirán lo que ven:
[601] [18, 4] ‘Éste es, ciertamente, igual que ese’;
[602] y se dirá de aquellos que escuchen:
[603] ‘Ése es, ciertamente, como aquel, [18, 5] también’.
[604/6] Que vean todos que ellos son quienes pacifican [18, 6] a la multitud
[607] y que sin ellos, no se sacará beneficio [18, 7].

Epílogo 6
Máxima 43
De la palabra justa
[608] No digas una cosa y luego, otra,
[609] ni coloques una cosa en lugar [18, 8] de otra.
[610] Su lugar está dentro de ti.
[611] Guárdate de romper el cordaje en ti.
[612] Ten cuidado [18, 9] de acuerdo a lo que dice un sabio:
[613] ‘Escucha, pues, si deseas [18, 10] mantenerte
[614] en boca de los que entienden;
[615] deberás hablar después de haber profundizado [18, 11] en los asuntos del maestro’.
[616] Si hablas a la perfección,
[617] [18, 12] todos tus asuntos estarán en su lugar.

Epílogo 7
Máxima 44
De la palabra justa
[618] Suprime tu deseo y controla tu boca,
[619] [18, 13] serás considerado entre los cortesanos.
[620] Testifica correctamente ante tu señor.
[621] Actúa para que se le diga: ‘Es el hijo de aquel’
[622] [19, 1] y hasta que quienes lo escuchen digan:
[623] ‘Que sea favorecido, ahora, aquel por quien ha sido engendrado’.
[624] Debes ser paciente [19, 2] durante el tiempo que hables
[625] y debes decir cosas relevantes,
[626] entonces los oficiales que escuchen [19, 3] dirán:
[627] ‘¡Que hermoso es lo que sale de su boca!’.

Epílogo 8
Máxima 45
De la necesaria rectitud de un hijo
[628] Actúa de acuerdo a lo que tu señor pueda decir de ti.
[629] ¡Que bueno es aquel a quien ha enseñado [19, 4] su padre
[630] después de salir fuera de su cuerpo!.
[631] Le dijo todo cuando aún estaba en su cuerpo,
[632] pero lo que hizo es [19, 5] más grande que lo que se le dijo.
[633] Mira, un hijo bueno que da dios
[634] es quien excede lo que se le ha dicho por su señor.
[635] Él practica la justicia
[636] [19, 6] después que su corazón actuó de acuerdo a sus movimientos,
[637] así que me sucedas quedando tu cuerpo próspero.

Conclusión
[638] El rey quedó satisfecho con todo lo que había ocurrido:
[639] [19, 7] ¡Que obtengas muchos años de vida!.
[640] Lo que he realizado sobre la tierra, no disminuirá.
[641] Después de pasar 110 años de vida,
[642] de la que me da [19, 8] el rey,
[643] mis favores sobrepasaron a los de los antepasados,
[644] por realizar la justicia para el rey hasta el estado de venerable.
[645] Esto significa que acabó; desde su comienzo hasta su final
[646] es como fue encontrado en el libro.